Qué es Ashtanga Yoga?

Ashtanga Vinyasa Yoga es una forma de yoga dinámico. Se diferencia del hatha yoga por la práctica del vinyasa. Vinyasa significa literalmente sistema de movimientos y respiración sincronizados. Y estos movimientos son los que encadenan una postura con la otra. Cada postura está meticulosamente diseñada con un número determinado de movimientos y respiración de manera que un alumno avanzado enlazará las postura siguiendo fielmente el ritmo de respiraciones y movimientos. La secuencia de posturas siempre será la misma y el alumno irá añadiendo posturas a medida que su práctica progresa. Aparte del sistema de vinyasa otros elementos serán determinantes para la práctica: la respiración Ujjayi (pranayama), las bandas (cierres energéticos), el dristi (miradas) ayudan al practicante a concentrar y aumentar la energía a lo largo de la práctica.

La Respiración Ujjayi se obtiene al contraer suavemente la glotis (un pequeño músculo a la altura de la tráquea) que provoca una respiración sonora, lenta y regular. Es un elemento esencial durante toda la práctica. Al escuchar el sonido de nuestra respiración nuestra mente se va calmando y relajando.

Las Bandas son contracciones musculares que provocan un control de la energía. Mula Banda, a la altura del coxis, consiste en contraer los esfínteres anales y Uddyana Banda es una contracción abdominal. También está Jalandara Banda a la altura de la garganta que se practica durante algunos pranayamas (ejercicios respiratorios). Al realizar las bandas estamos aumentando nuestra concentración y controlando la energía.

El Dristi ("mirada" en sánscrito) consiste en focalizar totalmente la mirada durante toda la duración de la postura. Cada postura tiene su dristi y esta concentración total de la mirada nos conduce a la meditación. También aumenta nuestra capacidad de concentración y tonifica nuestros músculos oculares siendo muy beneficioso para algunos problemas de vista.
A través de estos tres elementos, la respiración ujjayi, las bandas o control de los centros energéticos y el dristi o concentración a través de la mirada vamos a aumentar nuestra capacidad de concentración durante toda la práctica y vamos a aprender a controlar nuestra energía. Nos damos cuenta, a través de la práctica, que si no estamos muy concentrados es muy difícil realizar las posturas.

El Ashtanga Yoga practicado con una correcta respiración purifica el cuerpo físico, mental y emocional. A través del cuerpo accedemos a nuestros bloqueos emocionales tomando conciencia de ellos y también tomamos conciencia de nuestros procesos mentales aprendiendo a observarlos desde el desapego, sin identificarnos con ellos.
La Primera Serie (de asanas) de Ashtanga se llama también Yoga Chikitsa que significa terapia de yoga. Realizar esta práctica con asiduidad no sólo cura el cuerpo físico pero también el espíritu. Permite desarrollar e intensificar la concentración, controlando y purificando el pensamiento. Patanjali, el gran sabio que estructuró y recopiló todo el conocimiento del yoga en los Yoga Sutras habla de esta estrecha relación entre yoga y mente: "yogaha citta vritti nirodaha", con el yoga cesan las fluctuaciones de la mente.
A partir de entonces ya no estamos dominados por los dilemas y los conflictos. El yoga nos conduce a un estado mental más alerta, sereno y consciente. Dejamos de ser víctimas de nuestros procesos mentales y emocionales para cultivar un mayor dominio de nuestra mente. Al ganar dominio también ganamos libertad.

Ashtanga Yoga - Los ocho pasos

Patanjali, el gran yogui y sabio que vivió entre 500 y 200 años antes de Cristo, recopiló el conocimiento del yoga el unos sutras. En este texto Patanjali define el ashtanga yoga como el camino hacia la autorrealización del ser.
Ashtanga en sánscrito significa ocho ramas o pasos y yoga tiene muchos significados pero los dos más importantes son: unión y camino. El yoga lleva a la unión cuerpo, mente y espíritu. Cuando interiormente conectamos con nuestra esencia más profunda conseguimos que se desvanezca la dualidad y conectamos con el sí mismo. Es esa sensación de unidad que nos permite entrar en conexión. El segundo significado se refiere al camino para llegar a esa unión.

Iniciarse en el camino del ashtanga yoga supone practicar las ocho ramas.
Estas son:

1.- Yama: códigos morales
2.- Niyama: purificación personal
3.- Asana: posturas o práctica física
4.- Pranayama: control del prana a través de la respiración
5.- Pratyahara: retraer los sentidos de los objetos externos para iniciar la interiorización.
6.- Dharana: concentración mental
7.- Dhyana: meditación
8.- Samadhi: contemplación o unión total del ser con Dios

Los yamas y niyamas son considerados como los pilares o la base de esta realización personal pero muchas veces son imposibles de realizar para un occidental si no ha seguido desde pequeño una educación filosófica o religiosa.
Por ello, Sri. K. Pattabhi Jois recomienda empezar por la práctica de asanas para purificar el cuerpo y la mente, adquirir claridad mental.

Los yamas se pueden dividir en:
Ahimsa (no violencia)
Satya (decir la verdad)
Asteya (no robar)
Brahmacharya (continencia)
Aparigraha (desapego)

Los Niyamas se refieren más a una purificación personal:
Saucha (purificación del cuerpo)
Santosha (contento)
Tapas (disciplina)
Swadhyaya (estudio de textos filosóficos)
Ishwarapranidhana (devoción)

Asanas

En ashtanga yoga existen 3 series de asanas. La serie primera Yoga Chikitsa, desintoxica el cuerpo físico, alinea la columna verteral y purifica el cuerpo. La serie intermedia (nadi shodhana) purifica el sistema nervioso desbloqueando los canales de energía (nadis) y haciendo que la energía fluya libremente por el shushumna nadi (espina dorsal) y la serie avanzada Sthira Bhaga (subdividida en A-B-C-D) trabaja la fuerza y la resistencia.

De todos modos, desde el primer día de práctica podemos sentir como la práctica de asanas influye en nuestro sistema nervioso, en nuestra fuerza mental (concentración) y en nuestro estado de consciencia. Nuestra respiración se alarga y profundiza, nuestra concentración aumenta y poco a poco vamos adquiriendo un estado de paz interior no experimentado anteriormente. Los otros cinco pasos de ashtanga yoga van apareciendo poco a poco con el tiempo.

La paciencia es un elemento muy importante en la práctica del yoga. Es más importante haber iniciado el camino que estar más o menos cerca de la meta ya que la ambición de progresar nos aleja de la meta o de la realización del ser. Podríamos decir que la meta (si hay meta alguna) sería el ser conscientes del momento presente que vivimos en el día a día. La obsesión por progresar en la práctica de asanas nos aleja de la esencia del yoga porque tensa el cuerpo. He visto a mucha gente tener lesiones por desear avanzar demasiado rápido. Por ello me parece importante que un principiante lo tenga presente desde un principio.
El cuerpo es lento y hay que respetar su ritmo. Conocer y respetar el cuerpo es más difícil de lo que parece. Solo lo conoces cuando trasciendes el cuerpo físico y accedes a la energía pránica; sólo entonces, con humildad, aprendes a respetarlo.
Por ello creo que la paciencia y la humildad son quizás las cualidades más importantes en el camino del yoga.
Pattabhi Jois siempre dice "do your practice and all is coming" que se puede traducir por "practica que todo llegará". El aconseja practicar con constancia y perseverancia y los resultados llegan en un 100% de los casos.
En efecto, toda la gente que he conocido que se ha iniciado al ashtanga me ha comentado lo mismo: "Mi vida ha cambiado desde que he comenzado esta práctica".



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